Madre por siempre mi madre, te
veo ahí con el corazón atravesado y aun así con lindas rosas que brotan del
mismo… es un dolor alegría que puedo ver en tu corazón…
Al pie de aquella cruz, inmutable,
firme, resistiendo tan grande dolor, permite que yo este contigo, quiero
acompañarte madre, soportar contigo el dolor de ver a Jesús en lo alto de aquel
madero.
Y a decir como tú hágase señor,
aunque el corazón se me parta, aunque camine entre espinas, aunque ya no quiera
hacerlo…
Madre ayúdame a decirle hágase señor… con seguridad,
con convicción con tu misma entrega y docilidad.
Ayúdame a responder al plan de
Dios para mí, conforme a lo que Dios quiere que sea, no como yo quiero que
suceda…
